¿Cómo funcionan las bandas cambiarias?
Una banda cambiaria es un rango preestablecido en el que está permitido que se mueva el tipo de cambio. Imaginátelo como la línea de flotación de un barco: mientras el dólar navegue dentro de esos márgenes, no pasa nada. Si se acerca demasiado al borde, ahí aparece la intervención del Estado.
¡Atención, novedad! Si bien este sistema arrancó en abril de 2025 con números fijos, a partir de enero de 2026 la cosa cambia.
Las bandas ya no se moverán a un ritmo fijo arbitrario, sino que se ajustarán en función de la inflación. Específicamente, seguirán la inflación de dos meses atrás.
¿Cómo es el nuevo cálculo?
El Banco Central decidió que el dólar deje de ser la única ancla y empiece a mirar de reojo a los precios.
El ejemplo de enero 2026: Como la inflación de noviembre fue del 2,5%, las bandas cambiarias para enero suben exactamente ese porcentaje (2,5%).
Esto significa que la city y los inversores ahora no solo miran el valor del billete verde, sino que están súper atentos a la inflación, ya que ella es la que marca la cancha de cuánto puede subir el dólar el mes siguiente.
¿Qué son el piso, el techo y la intervención?
Aunque cambió la forma de calcularlo, la lógica de "compra y venta" sigue igual para mantener el equilibrio:
El Piso: Es el valor mínimo tolerado. Si el dólar baja y perfora ese piso, el BCRA sale a comprar dólares (y vende pesos) para que el precio no caiga más y para sumar reservas.
El Techo: Es el valor máximo permitido. Si el dólar se dispara y toca este techo, el BCRA vende reservas para calmar las aguas y que no suba más.
Intervención del Tesoro: Es básicamente cuando el Estado se involucra vendiendo o comprando reservas para que el dólar se quede quieto dentro de la banda que corresponde a la inflación del momento.
Acá podemos ver el ejemplo del mes de septiembre de 2025.

Fuente: Banco Central de la República Argentina
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¿Cómo impactan estos controles en tu plata de todos los días?
El valor del dólar afecta directamente a tu bolsillo, incluso si cobrás y gastás en pesos. ¿Por qué? Porque muchos precios en Argentina están vinculados a la moneda estadounidense: desde productos importados (tecnología, autos) hasta insumos básicos que terminan en la góndola del súper.
Si el dólar sube demasiado y rápido, los importadores ajustan precios y vos lo notás en la inflación. Y si baja, puede generarse una oportunidad para ciertos consumos o inversiones. En ambos casos, la volatilidad cambiaria se convierte en un dolor de cabeza para quien quiere planear gastos grandes o ahorrar a mediano plazo.
Con el nuevo sistema atado a la inflación, el dólar y los precios deberían moverse más o menos parejos.
Si la inflación sube, la banda del dólar sube.
Si la inflación baja, la banda se mueve más lento.
Esto intenta darte un poco más de previsibilidad, pero la volatilidad siempre puede aparecer. Por eso, tener herramientas prácticas para organizar tu plata, como los Frascos de Naranja X, es clave para separar lo que necesitás para gastos del día a día de lo que destinás a resguardo.
Estrategias para no marearte con el dólar (y la inflación)
Separación mental: Usar los Frascos te permite dividir objetivos (ejemplo: “viaje”, “emergencias”, “inversión”). Esa claridad ayuda a no tentarte con gastar lo que era para otro fin. Y ver lo que va creciendo en colorcito verde te anima a seguir ahorrando.
¿Qué podés hacer hoy?
Aunque suene técnico que "las bandas ajustan por inflación rezagada de dos meses", lo importante es cómo reaccionás vos:
Recordá: la intervención y las bandas cambiarias buscan estabilidad. El dólar en Argentina seguirá siendo tema de conversación, pero lo que más importa es cómo manejás tu plata en este escenario.
Con ingenio, previsión y herramientas prácticas, podés proteger tus ahorros y tomar decisiones financieras con más calma, sin que el vaivén del mercado te quite el sueño.