Qué lindo es poder
Una billetera virtual para manejar tus pesos y dólares desde un solo lugar.
Al pie
Un cajero automático es una terminal que te permite manejar tu plata las 24 horas, sin pasar por una sucursal. Con tu tarjeta de débito o crédito podés extraer efectivo, depositar dinero, consultar tu saldo y hacer otras operaciones básicas.
Sacar o depositar plata lleva apenas un puñado de pasos, aunque conviene conocer los límites de cada operación y tener presentes algunos consejos de seguridad antes de acercarte a uno.
Frente a la pantalla iluminada del cajero automático, con la tarjeta en la mano y la fila avanzando atrás, es común que aparezcan algunas dudas: ¿el chip va para arriba o para abajo?, ¿cuál era el menú para consultar el saldo? o ¿cómo se hace para ingresar billetes sin equivocarse?
Usar esta terminal por primera vez (o probar una función nueva) puede dar un toque de desconfianza al principio.
Sin embargo, una vez que conocés el camino, la secuencia es siempre la misma, rápida y segura. Para sacarle el jugo a tu tarjeta con total tranquilidad, armamos esta guía paso a paso con todo lo que necesitás saber antes de acercarte a uno.
Un cajero automático es una máquina conectada a la red bancaria que te deja operar con tu plata sin hacer fila en una sucursal.
Además de extraer y depositar dinero, podés consultar tu saldo, cambiar tu PIN y, en algunos casos, hacer transferencias.
Lo puede usar cualquier persona con una tarjeta de débito o crédito habilitada; si nunca usaste una, te contamos cómo usar tu tarjeta de débito por primera vez.
En Argentina, los cajeros operan a través de dos redes principales: Link y Banelco.
Sacar plata de un cajero automático es una de las operaciones más simples y repetidas del día a día. Así se hace, paso a paso:
Verificá los alrededores del cajero antes de acercarte: elegí uno en un lugar iluminado o dentro de un banco o shopping.
Insertá tu tarjeta de débito o crédito en la ranura, generalmente con el chip hacia arriba y hacia adelante.
Ingresá tu PIN de 4 dígitos en el teclado numérico. Cubrí el teclado con la otra mano mientras lo escribís.
Seleccioná la operación "Extracción" o "Retiro de efectivo" en la pantalla.
Elegí la cuenta (caja de ahorro o cuenta corriente) y el monto. Podés usar un valor predeterminado o ingresar uno personalizado.
Retirá el dinero, el comprobante y tu tarjeta. No te vayas sin ella.
Si preferís sacar plata con tu tarjeta de crédito, la mecánica cambia un poco: te contamos cómo retirar efectivo con tarjeta de crédito.
La tarjeta va con el chip hacia arriba, insertada en dirección a la ranura marcada.
Según el modelo de cajero, podés encontrarte con una ranura "dip" (dejás la tarjeta adentro mientras hacés toda la operación) o "swipe" (la pasás de corrido y la retirás enseguida).
Las dos formas son válidas: fijate qué te indica la pantalla del cajero que estés usando.
No todos los cajeros permiten hacer depósitos, así que antes de hacer la fila conviene fijarte si el que tenés cerca tiene esa opción. Cuando sí la tiene, el proceso es así:
Insertá tu tarjeta e ingresá tu PIN.
En el menú, seleccioná "Depósito" o "Ingreso de efectivo".
Elegí la cuenta de destino: caja de ahorro o cuenta corriente.
Contá el efectivo antes de introducirlo en la ranura o el sobre de depósito.
Confirmá el monto en pantalla y retirá el comprobante.
El dinero puede demorar algunas horas en acreditarse, dependiendo del banco.

Una billetera virtual para manejar tus pesos y dólares desde un solo lugar.
Cada banco define un límite diario de extracción para sus tarjetas, y ese límite puede cambiar según uses un cajero de tu propio banco o de otra entidad.
El monto máximo de depósito también varía según el banco y si el cajero cuenta con función de depósito inteligente.
Para conocer tu límite exacto, lo más seguro es revisar la app de tu banco o llamar a la línea de atención que figura en el reverso de tu tarjeta.
Si usás la tarjeta de débito Naranja X, podés consultar tus límites y tus últimas operaciones directamente desde la app.
Y si el cajero que tenés cerca no te alcanza para lo que necesitás, también podés extraer efectivo con tu tarjeta Naranja X o directamente sacar efectivo en comercios adheridos, sin pasar por un cajero.
En Argentina, los cajeros automáticos funcionan a través de dos redes principales: Link, conformada sobre todo por bancos públicos, y Banelco, integrada principalmente por bancos privados.
Con tu tarjeta de débito física Naranja X podés extraer efectivo tanto en cajeros de la red Link como de la red Banelco: en ambos casos se aplica un costo adicional por la operación, salvo que uses una terminal de autogestión de una sucursal Naranja X, donde la extracción con débito es gratuita.
Las dos redes son interoperables entre sí. Podés conocer más sobre el funcionamiento de las redes de cajeros en el sitio de Red Link.
Cubrí el teclado con la mano al escribir tu PIN.
No aceptes ayuda de desconocidos en el cajero, aunque parezcan bien intencionados.
Si el cajero se traba o no te devuelve la tarjeta, llamá al banco desde otro lugar — nunca a un número pegado en el cajero.
Evitá usar cajeros en lugares poco iluminados o alejados.
Nunca anotes tu PIN en la tarjeta ni lo compartas con nadie.
Antes de insertar la tarjeta, revisá que el cajero no tenga ningún dispositivo extraño adherido. Existen estafas con dispositivos alterados que buscan copiar tus datos: si ves algo raro, no lo uses y avisá al banco.
Si el cajero retiene tu tarjeta o algo sale mal, lo importante es actuar rápido y con calma:
No entres en pánico ni aceptes ayuda de desconocidos.
Llamá al banco emisor de la tarjeta: el número está en el reverso o en la app.
Bloqueá la tarjeta preventivamente desde la app, si tu banco lo permite.
Si el cajero no procesó la operación pero te debitó el dinero, reclamá con el número de operación del comprobante.
Y si perdiste la tarjeta en otra circunstancia, te contamos qué hacer si perdiste o te robaron la tarjeta.
El contenido de esta página tiene únicamente fines informativos y no debe ser considerada como asesoría sobre los productos de Naranja X. Ninguno de los datos que en él se publican debe considerarse como una promoción, una oferta o una recomendación para adquirir productos, para efectuar transacciones o para concluir algún tipo de acto legal.