¿Cómo funciona la trampa técnica de la pantalla compartida?
La llamada estafa de la pantalla compartida es una modalidad de phishing en tiempo real. No hay mails raros, ni links sospechosos. Todo pasa frente a tus ojos, literalmente.
El escenario más común es la venta online. Publicás algo en Facebook Marketplace, en grupos de compra y venta o plataformas similares. Vos sos quien vende, y del otro lado aparece alguien que parece el comprador ideal: decidido, educado y apurado por cerrar.
La excusa es siempre técnica. El estafador dice que no ve bien la cámara, que la imagen está negra o que la app anda mal. Apela a tu buena voluntad para “arreglarlo rápido”. En ese contexto, te guía para tocar el botón de Compartir pantalla en WhatsApp o Zoom. y ahí, zas! (muchas personas no saben exactamente qué hace esa función y creen que es solo para mejorar la imagen).
Ahí ocurre el robo invisible. Al compartir pantalla, la otra persona ve todo lo que pasa en tu celular: notificaciones, mensajes y códigos que llegan por SMS. En ese mismo momento, el estafador inicia procesos de recuperación de cuentas (WhatsApp, billeteras virtuales o home banking). El código de verificación llega a tu teléfono… y ellos lo leen en vivo desde tu pantalla.
No necesitás decir una palabra. Con mirar alcanza.
Según alertas emitidas por fuerzas de seguridad y organismos de ciberseguridad en Argentina, este tipo de estafa creció de la mano del uso cotidiano de videollamadas y funciones colaborativas pensadas para el trabajo, no para transacciones con desconocidos.
¿Querés ir un paso más allá? Esta estafa no es un caso aislado: forma parte de una evolución del phishing cada vez más personalizada y difícil de detectar. En este artículo te contamos cómo funciona el spear phishing, por qué es tan peligroso y qué señales te ayudan a frenarlo a tiempo. Leelo acá 👉 Spear phishing, la modalidad de estafa que evolucionó
4 señales de que estás cayendo en la estafa
La clave para frenarla es detectar las red flags a tiempo. Estas son las más comunes:
La primera es la urgencia por la videollamada. No quieren más fotos ni videos grabados. Insisten en llamar “ya”, como si fuera la única forma de avanzar. La prisa no es casual: necesitan que no pienses demasiado.
La segunda señal es la famosa “mala conexión”. Si realmente tienen problemas técnicos, una videollamada sería lo peor. Sin embargo, la usan como excusa para justificar que compartas pantalla.
Otra alerta clara es cuando te piden salir de la cámara mientras seguís compartiendo pantalla. Frases como “andá a la galería”, “fijate si te llegó la transferencia” o “abrí tal app” son parte del guion.
Y, aunque suene contradictorio, también desconfiá si son demasiado amables. Al principio parecen el comprador perfecto: comprensivos, educados y rápidos para pagar. Esa simpatía busca bajar tus defensas.
Estrategias de defensa: qué hacer y qué NO hacer
Arranquemos por la regla de oro: jamás compartas pantalla con un desconocido. Un comprador real se conforma con fotos, videos grabados o, en todo caso, un encuentro en un lugar público.
Si te dicen que no ven bien, ofrecé una alternativa simple: cortar la llamada y mandar un video por WhatsApp. Si se niegan, se enojan o presionan, no hay dudas: es estafa. Bloqueo inmediato y listo.
Otra capa clave de protección es blindar tu WhatsApp activando la verificación en dos pasos (el PIN de seis dígitos). Así, aunque alguien vea tu código por SMS, no puede tomar control de la cuenta sin ese PIN adicional. WhatsApp explica cómo hacerlo paso a paso en su centro de ayuda oficial.
También es fundamental no abrir apps bancarias o billeteras virtuales durante una videollamada, incluso si conocés a la otra persona. El hábito de “mirar rápido” es justo lo que aprovechan los estafadores.
Y ante la mínima instrucción técnica rara —“tocá ese botoncito”, “probá esta opción”—, cortá la llamada. Perder una venta duele, pero perder la plata duele mucho más.
¿Dudas del perfil que te escribe? Aprendé a detectar cuentas falsas en redes sociales y evitá caer en estafas antes de que sea tarde. Miralo acá 👉 Cómo identificar perfiles falsos en redes y evitar estafas
Tu seguridad vale más que una venta rápida
Las estafas evolucionan al ritmo de la tecnología. Hoy ya no necesitan engañarte con una clave falsa: les alcanza con que les muestres la pantalla. La función de compartir pantalla es útil para trabajar o ayudar a alguien de confianza, no para vender una cafetera.
No tengas miedo de parecer desconfiado o “mala onda”. Tu celular es tu billetera, tu identidad y tu vida digital. Cuidarlo no es exagerar, es tener ingenio.
Así que ya sabés: la próxima vez que alguien diga “no te veo bien, compartime pantalla”, la única respuesta correcta es ese botón rojo que corta la llamada. Y listo. Platita segura.