Paso 1: Identificando tus costos (la radiografía de tu negocio)
El punto de equilibrio se basa en dos tipos de costos: fijos y variables. Conocerlos bien es clave para saber cuánto necesitás vender para cubrirlos.
¿Qué son los costos fijos (CF)?
Son los que pagás todos los meses, vendas o no vendas. Aquí van algunos ejemplos típicos de cualquier comerciante:
✔ Alquiler del local o espacio de trabajo
✔ Sueldos base del equipo
✔ Servicios (luz, gas, internet)
✔ Sistemas, apps de gestión o mantenimiento general
Si tenés un negocio online, también pueden incluir hosting, suscripciones o herramientas que uses fijo cada mes.
¿Qué son los costos variables (CV)?
Los costos variables son aquellos que cambian según cuánto vendés. Cuanto más vendés, más pagás. Incluyen:
✔ Materia prima (ingredientes, telas, insumos).
✔ Packaging.
✔ Envíos.
✔ Comisiones por medios de cobro (tarjetas, QR, links de pago).
Las comisiones por cobrar con tarjeta, QR o links de pago forman parte de tus costos variables. Son un gasto que aparece cada vez que vendés, por eso conviene tenerlos bien identificados para calcular tu margen de contribución
Saber tus costos variables por unidad te permite entender cuánto te deja cada venta después de pagar lo indispensable para producirla o cobrarla.
Paso 2: Calculando el Margen de Contribución (MC)
El Margen de Contribución (MC) es lo que tu negocio gana por cada unidad vendida, una vez descontados los costos variables.
Fórmula básica: MC = Precio de Venta – Costo Variable Unitario
Por ejemplo:
Precio de venta: $1.000
Costo variable por unidad: $400
MC = $600
Ese “$600” no es tu ganancia final, sino el monto que “contribuye” a cubrir tus costos fijos y, recién después, a generar ganancia.
¿Por qué es tan importante?
Porque cuanto mayor sea tu MC, menos operaciones necesitás para llegar al Punto de Equilibrio. Y eso te ayuda a planificar mejor tu mes.
Paso 3: La fórmula mágica (¡A calcular el punto de equilibrio!)
El Punto de Equilibrio te dice cuántas unidades necesitás vender para cubrir todos tus costos. Este dato lo podés obtener aplicando la siguiente fórmula:
PE = Costos Fijos Totales / Margen de Contribución Unitario
Vamos con un ejemplo para que quede claro:
Supongamos que tenés un emprendimiento de cosmética natural y que tus números son estos:
Precio de venta por unidad: $1.000
Costo variable unitario: $400
Costos fijos mensuales: $30.000
Primero calculamos el MC: MC = $1.000 – $400 = $600
Ahora calculamos el PE: PE = $30.000 / $600 = 50 unidades
👉 Esto significa que tenés que vender 50 productos al mes para cubrir tus costos. A partir del producto número 51, empezás a generar ganancia real.
¿Y si quiero el punto de equilibrio en plata y no en unidades?
Podés multiplicar esas 50 unidades por el precio de venta: 50 × $1.000 = $50.000. Ahí tenés tu Punto de Equilibrio en pesos.
¿Cómo Naranja X afecta tu Punto de Equilibrio?
En cualquier negocio, las comisiones por cobrar con tarjeta, QR o links de pago son parte de tus costos variables. Y acá es donde usar herramientas claras te ayuda a calcular mejor.
Comisiones como CV (costo variable)
En cualquier negocio, las comisiones por cobrar con tarjeta, QR o links de pago son parte de tus costos variables. Y acá es donde usar herramientas claras te ayuda a calcular mejor.
Para decirlo simple: lo que pagás por cobrar también juega en tu ecuación. Y cuando cambia ese numerito, cambia cuántas ventas necesitás para “empatar”.
Ahora sí, veamos qué significa esto en la práctica y cómo influye en tu punto de equilibrio.
Por ejemplo, si vendés un producto de $1.000 y pagás una comisión del 5%, el costo variable ya no es $400, sino: $400 + $50 = $450
Tu MC baja de $600 a $550.
Tu PE cambia. Por eso es clave tener las comisiones siempre visibles.
¿Cómo Naranja X te facilita el cálculo?
Las herramientas de Naranja X te permiten:
Ver tus ventas diarias y totales en la app sin necesidad de planillas.
Conocer las comisiones exactas de cada operación.
Acreditar tus cobros en tu cuenta para cubrir costos fijos y ordenar tu flujo de caja.
Saber qué días vendés más, para planificar promos sin afectar tu rentabilidad.
Si entendés tus costos y tenés buena visibilidad de tus cobros, el punto de equilibrio deja de ser un misterio… y se vuelve una estrategia.
Dato útil: ordenar tu flujo de caja y entender tus números es parte de la educación financiera recomendada por organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la OCDE.
En concreto, el Punto de Equilibrio es el GPS financiero que te ayuda a dejar de adivinar y empezar a manejar tu negocio con claridad. Saber cuántas ventas necesitás para “empatar” te permite fijar precios mejores, planificar tus compras y decidir con inteligencia cuándo hacer una promo… y cuándo no.
Si querés tener tus costos variables y tus ventas bajo control, probá las herramientas de Naranja X: una app práctica que te muestra todo en un solo lugar y te ayuda a alcanzar tu punto de equilibrio más rápido.
Ah, pero si todavía no sumaste tu negocio a Naranja X, no esperes más: Hacelo ahora, beneficiate y beneficiá a tus clientes.