¿Cuándo sí conviene hacer un plazo fijo?
En algunos casos, el plazo fijo todavía tiene sentido. Aquí te contamos cuáles:
1. La TNA es mayor que la inflación esperada
Este es el criterio fundamental. Si la tasa que te ofrecen supera la inflación proyectada para el plazo que vas a inmovilizar la plata, el plazo fijo te hace ganar poder adquisitivo en términos reales. Pero si es al revés, perdés.
Antes de decidir, buscá una proyección de inflación mensual confiable y comparala con la TEM (Tasa Efectiva Mensual) que resulta de la TNA que te ofrecen.
2. No necesitás ese dinero en los próximos 30 días o más
Un plazo fijo tradicional no es cancelable antes del vencimiento. Si sabés que esa plata no la vas a necesitar en el corto plazo, tiene más sentido inmovilizarla a cambio de una tasa.
Si no estás seguro de que vas a necesitar ese dinero, hay opciones con más liquidez, como una cuenta remunerada, que te permiten disponer de la plata cuando quieras. Te explicamos más sobre eso en la diferencia entre plazo fijo y cuenta remunerada.
3. Querés certeza sobre lo que vas a ganar
A diferencia de un FCI (Fondo Común de Inversión), el plazo fijo te garantiza de antemano cuánto vas a recibir al vencimiento. Si ese previsibilidad es importante para vos, puede ser la herramienta indicada.
4. La inflación te preocupa a largo plazo: considerá el plazo fijo UVA
Si tu horizonte es más largo (más de 90 días) y lo que te preocupa es que la inflación se coma tus ahorros, el plazo fijo UVA ajusta el capital por inflación.
Su rendimiento final depende de cómo evolucione el índice de precios, así que no sabés de antemano cuánto vas a cobrar, pero sí que tu capital quedó cubierto en términos reales.
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¿Cuándo NO conviene hacer un plazo fijo con tasas bajas?
Esta es la pregunta del momento. Acá van los cuatro escenarios concretos en los que el plazo fijo no es la mejor opción:
1. La TNA es menor que la inflación esperada
Si el rendimiento no le gana a la inflación, el plazo fijo te da una tasa en números pero te hace perder en términos de lo que podés comprar con esa plata. Es el escenario más común en contextos de tasas en baja como el actual.
💡 Si no te decidiste entre cuenta remunerada o plazo fijo, te recomendamos: Cuenta remunerada o plazo fijo: ¿Cuál conviene?
2. Necesitás liquidez en los próximos 30 a 60 días
Los plazos fijos tradicionales no se pueden rescatar antes del vencimiento sin perder parte de los intereses (o todos, dependiendo de la entidad). Si hay chances de que necesites esa plata antes, no es el instrumento ideal.
3. El dólar tiene presión alcista y tenés acceso a comprarlo
Con el cepo levantado, si tu análisis es que el dólar puede subir más que la tasa en pesos durante ese período, puede convenir dolarizarte.
Podés leer más sobre este dilema en ¿qué conviene: dólar o plazo fijo?
4. Hay alternativas con mejor rendimiento y el mismo riesgo
Un FCI money market, por ejemplo, puede darte una tasa similar a la del plazo fijo con una ventaja clave: tenés la plata disponible el mismo día. En ese caso, ¿para qué inmovilizarla?
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¿Qué hacer con tus ahorros cuando bajan las tasas? El árbol de decisión
Si la tasa del plazo fijo ya no te convence, no significa que tengas que dejar la plata quieta. Según lo que busques, hay una opción más adecuada:
➡️ Querés liquidez total. Una cuenta remunerada es lo más simple. Tu plata genera intereses todos los días y podés usarla cuando quieras, sin esperar ningún vencimiento.
➡️ Querés tasa garantizada y no necesitás la plata. El plazo fijo tradicional todavía tiene lugar, pero solo si la TNA supera la inflación esperada. Calculalo antes de decidir.
➡️ Querés cubrirte de la inflación. El plazo fijo UVA ajusta tu capital por inflación. El rendimiento no es fijo, pero tu poder adquisitivo queda protegido si la inflación sube.
➡️ Querés dolarizarte y hacer rendir tus dólares. Los FCI en dólares son la alternativa para quienes quieren rendimiento en moneda dura sin complicaciones operativas.
Más sobre esto en tus dólares pueden rendir más: lo que tenés que saber sobre FCI.
5 tips para sacarle el jugo a tu plazo fijo
Si llegaste hasta acá, ya sabés que la respuesta no es automática. Estos tips te ayudan a ordenar la decisión:
Calculá la TEM, no te quedes solo con la TNA. La TNA es anual. Para saber cuánto ganás en un mes, dividila por 12. Eso es la TEM. Comparala con la inflación mensual esperada.
Definí cuándo vas a necesitar esa plata. Si es en menos de 30 días, el plazo fijo no es la opción. Si es en más de 60, ya empieza a tener sentido evaluarlo.
Compará con la cuenta remunerada. En muchos casos, la tasa de la cuenta remunerada es similar a la del plazo fijo con una ventaja enorme: podés disponer de la plata cuando quieras. Revisá qué es y cómo funciona un plazo fijo para entender bien la diferencia.
No ignores el dólar como variable. Con el cepo levantado, el tipo de cambio volvió a ser un factor relevante. Si el dólar sube más que tu tasa en pesos durante ese período, perdiste en términos reales aunque la tasa haya sido positiva.
Diversificá si podés. No hay una sola respuesta correcta para todas las personas. Lo más inteligente suele ser combinar instrumentos: algo en cuenta remunerada para liquidez, algo en plazo fijo o UVA si querés tasa garantizada, y algo en dólares si querés cobertura cambiaria.